Doom The Dark Ages: el regreso más brutal y medieval

Doom The Dark Ages es el nuevo capítulo de una saga que ha redefinido el género de acción en primera persona desde los años noventa. En esta entrega, el equipo de id Software ha optado por un cambio de ambientación total: pasamos de los paisajes infernales futuristas a un mundo medieval oscuro, devastado por la guerra y la presencia demoníaca. Esta precuela directa de Doom (2016) y Doom Eternal nos muestra el origen del Doom Slayer, pero lo hace con una identidad visual y jugable totalmente distinta.

El juego mantiene la esencia de la franquicia, pero lo mezcla con un ritmo de combate más contundente, nuevas armas cuerpo a cuerpo, enemigos que exigen precisión y una narrativa que se siente más presente que nunca. Todo eso convierte a Doom The Dark Ages en uno de los lanzamientos más destacados del año.

Un Slayer más pesado, más brutal, más táctico

Una de las primeras cosas que se nota al jugar Doom The Dark Ages es que el Slayer se mueve de forma diferente. Ya no hablamos de un personaje ultrarrápido que encadena saltos y dashes sin parar. Aquí todo es más pesado. El Slayer se siente como un tanque, blindado, avanzando con determinación.

Este cambio de ritmo no significa que la acción sea menos intensa. Al contrario: ahora cada paso, cada golpe, cada decisión cuenta más. El combate es más táctico, más físico. Se han introducido nuevas mecánicas como el parry, que permite bloquear ataques enemigos con precisión, lo cual abre la puerta a contraataques devastadores. Y sí, es tan satisfactorio como suena.

El Escudo Sierra y un arsenal medieval devastador

Una de las grandes estrellas del equipo del Slayer en esta entrega es el Escudo Sierra: un escudo circular que se puede usar para cubrirse, cortar demonios y lanzarse a distancia como un bumerán mortal. Su versatilidad lo convierte en una de las herramientas más importantes del juego.

A eso hay que sumarle otras armas diseñadas específicamente para esta ambientación: un guantelete reforzado, una maza enorme, un mangual de acero y el Aplastacraneos, un cañón que dispara fragmentos de hueso. Cada arma tiene su propio ritmo y función, y todas son igual de satisfactorias si se usan bien.

El cambio hacia un combate más centrado en el cuerpo a cuerpo no significa que se haya abandonado el arsenal de proyectiles. Hay ballestas automáticas, lanzadores de púas, catapultas manuales y otras sorpresas que mantienen el ADN de Doom muy vivo.

Escenarios más cerrados pero igual de impresionantes

La acción en Doom The Dark Ages se desarrolla en fortalezas derruidas, catedrales, catacumbas, castillos flotantes y campos de batalla medievales en ruinas. Todo tiene un diseño artístico espectacular, con una iluminación que refuerza la sensación de estar en un infierno gótico.

Los mapas no son tan abiertos como en Doom Eternal. Aquí hay menos movilidad aérea, menos plataformas flotantes, pero a cambio ganamos una ambientación mucho más coherente y absorbente. Todo el juego se siente como una inmersión total en una era antigua dominada por el caos infernal.

El combate en mecha y el dragón del Slayer

Una de las novedades más comentadas es la inclusión de secciones jugables en las que pilotamos a Atlan, un mecha gigante armado hasta los dientes, con el que aplastamos demonios del tamaño de edificios. Estas partes aportan variedad al ritmo del juego y le dan un toque épico a la campaña.

También podemos montar un dragón biomecánico en ciertas secciones aéreas. Estas fases no son las más técnicas ni las más desafiantes, pero visualmente son impactantes y aportan una sensación de escala espectacular.

Historia más presente, pero sin robar protagonismo

A diferencia de otros juegos de acción, Doom The Dark Ages apuesta por una narrativa más presente, pero sin interrumpir el ritmo. Hay más escenas cinemáticas, diálogos en momentos clave y un contexto más claro sobre el origen del Doom Slayer, su conexión con los Serafines y su papel en la resistencia contra el Infierno.

No esperes una historia compleja con giros narrativos profundos. Esto sigue siendo Doom: lo importante es aplastar demonios. Pero esta vez, el envoltorio es más cinematográfico y se agradece que el lore avance de forma más directa.

Versiones disponibles: ¿hay diferencias?

Doom The Dark Ages está disponible para Xbox Series X|S, PC y PlayStation 5. El juego corre a 60 fps estables en todas las plataformas, aunque en PC se puede alcanzar resolución 4K nativa con mayores detalles gráficos y soporte para DLSS y FSR. En consola, los gráficos están ligeramente optimizados, pero la diferencia no es abismal.

En Xbox Series X y PS5, el juego incluye modo rendimiento y modo calidad. En el primero, se priorizan los 120 fps (en pantallas compatibles), mientras que en el segundo se mantienen los 60 fps pero con mayor resolución y mejores efectos visuales. En Series S, el título corre bien pero con algunas reducciones en resolución dinámica y efectos como la iluminación global.

Valoración actual

Con una puntuación de 85 en Metacritic, Doom The Dark Ages ha convencido tanto a crítica como a jugadores. La prensa especializada destaca su ambientación única, la contundencia de su jugabilidad y la fidelidad al espíritu original de la saga, aunque algunos consideran que el combate con vehículos aún tiene margen de mejora.

Conclusión: lo mejor y lo peor

Lo mejor

  • El cambio de ambientación es un acierto: medieval, oscuro, coherente y original
  • El Escudo Sierra y las nuevas armas ofrecen un enfoque fresco y brutal
  • El ritmo más pausado pero táctico funciona muy bien
  • El apartado visual es impresionante, sobre todo en PC
  • El sonido, como siempre, es espectacular: cada golpe se siente

Lo peor

  • Las fases con vehículos (mecha y dragón) son más espectaculares que profundas
  • Algunos combates pueden sentirse repetitivos si no se domina bien el parry
  • Se echa en falta un modo multijugador

Ver más información del juego aquí.

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